Este año sin duda es un año de cambios. Lo que me toca por ahora es el cambio de casa, por lo que estos días a parte de ir más corbado y magullado, estoy con la ilusión del que estrena una nueva vivienda (aunque no la haya comprado). Quizás la parte menos grata,a parte de mover cientos y cientos de cajas, es la de dar de baja todos los servicios que tenía contratados en la antigua casa y darlos de alta en la nueva (o al menos esperar a que me los den de alta), así como cambiar la domiciliación de multitud de sitios. En fin, la mudanza sigue